Nuestra familia favorita recibe la noticia de la muerte del tío abuelo Reginald, junto con la herencia de su granja en Moonlight Falls. Deciden vender su granja y empezar de nuevo.
Desgraciadamente para Colin también hay que vender a Manzana, el transporte hasta la nueva granja resulta excesivamente caro.
Los chicos siguen enfurruñados y mohínos camino de la nueva casa. _Además tenemos que empezar de nuevo en otro colegio-Protesta Colin- ¡No es justo!- Añade Derek.
-Ya
se puede ver un trocito del jardín delantero- Anuncia Abraham- El pueblo es muy
tranquilo, aunque las malas lenguas dicen que hay gente muy rara. Cuentos de
viejas, seguro.
Y
Aquí tenemos la nueva casa. Tiene tres pisos y un sótano, hay habitaciones para
todos, os lo aseguro y aun sobrara alguna.
Otro huerto nos espera Colin, no te libras aquí tampoco de
quitar hierbajos.- Sigue explicando Abraham- A cambio de tu ayuda podrás tener
otro caballo todo para ti.
El hall amplio y luminoso da la bienvenida a la familia, los
muebles no son muy modernos, es cierto.
La cocina amplia con las escaleras al sótano y una zona de
comedor.
El salón se ve algo tétrico y viejo.
En el segundo piso la mayoría de las habitaciones y los
baños.
No
todo el mundo tiene gusto para decorar-Constata contrito Abraham- Eso fue cosa
de la tatarabuela, estoy seguro.
-Chicos, mirad- Les llama su padre desde el garaje-Sabia que
aun estaría aquí. La vieja camioneta de mi padre- Sorprendido se pregunta-¿Funcionara
todavía?
Una rápida compra en la tienda del pueblo para llenar la
nevera.
Con todos ayudando consiguen arreglar una habitación para
Derek.
Colin se quedará la del altillo para él solo.
Belinda se enamora del mirador, lleno de plantas y enormes ventanales.
Preparar
la cena y comérsela no lleva mucho tiempo.
El final de un largo y agotador día llega por fin.
Aunque la nueva mañana no tarda en llegar y a Belinda le toca preparar el desayuno para todos.
-Si es que no ayudan nada estos hombres que tengo-
Refunfuña- También, la culpa es mía que les hago todo lo de la casa. Bueno el
trabajo en el huerto es duro y ese casi nunca me toca a mí- Reconoce por fin.




































